Re: La NUEVA MISA, por Louis Salleron
Publié : sam. 18 mai 2019 16:01
B) En lo que se refiere a la Epístola a los Filipenses (2, 6-11), el escándalo es todavía mayor, en el sentido de que se trata de la Palabra de Dios mismo.
He aquí la traducción que da, para el Domingo de Ramos, el Leccionario oficial, reproducido por el Nuevo Misal dominical, publicado con el imprimatur de Mons. Boudon, obispo de Mende, presidente de la Comisión internacional de traducciones litúrgicas para los países de habla francesa:
"Jesucristo es la imagen de Dios, pero El no quiso conquistar por la fuerza la igualdad con Dios. Al contrario, se despojó, convirtiéndose en la imagen misma del servidor y haciéndose semejante a los hombres. Se reconoció en él a un hombre como los demás. Se rebajó y, en su obediencia, llegó hasta la muerte, y la muerte de cruz".
Resulta verdaderamente imposible imaginar traición más perfecta a la palabra de Dios. Recordemos el texto latino, que se ciñe estrictamente al texto griego:
“Hoc enim sentite in vobis, quod et in Christo esa: qui cum in forma Dei esset, non rapinam arbitratus est esse se aequalem Deo: sed semetipsum exinanivit formam servi accipiens, in similitudinem hominum factus; et habitu inventus ut homo, humiliavit semetipsum factus obediens usque ad mortem, mortem autem crucis.”
Desarrollada en su lógica y en su intención, la traducción dice:
“Jesucristo (no es Dios. Es simplemente hombre. Pero es hombre tan perfecto que) es la imagen de Dios. (Podría, pues, sentirse tentado de convertirse en Dios usando de la omnipotencia de su perfección), pero no ha querido conquistar por la fuerza la igualdad con Dios, etc."
Eso es lo contrario de lo que dice San Pablo. Ningún traductor, católico o protestante, se ha equivocado en eso.
Las traducciones abundan. Citemos sólo tres, características por ser recientes y conocidas universalmente.
La primera es la del canónigo Osty (en colaboración con J. Trinquet). Dice:
"Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo:
"El, que era de condición divina, no usurpó el ser igual a Dios,
sino que se anonadó a sí mismo tomando la condición de esclavo
y haciéndose semejante a los hombres. Al ofrecer de ese modo
todas las apariencias de hombre, se humilló haciéndose obediente
hasta la muerte, y la muerte de cruz".
En una nota el canónigo Osty indica:
"Nótese la serie de rebajamientos de Jesucristo: de la condición divina a la condición humana, de la condición humana a la de esclavo, de la condición de esclavo a la de crucificado".
La segunda traducción es la del Misal del R.P. Feder S.J. -"el Feder", como se lo llama— que hasta hace 10 años era el más difundido:
"Hermanos, abrigad en vos los sentimientos que animaban a Jesucristo. Era Dios y, sin embargo, no consideró que debía conservar celosamente sus derechos de igualdad con Dios. Al contrario, se anonadó a sí mismo, tomó la condición de esclavo, se volvió semejante a los hombres. Y una vez vuelto visiblemente semejante a los hombres, se humilló aún más, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz".
La tercera traducción es la de la Biblia de Jerusalén (¡que, por cierto, no tiene reputación de "integrista"!):
"Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo: El, de condición divina, no retuvo celosamente el rango que lo igualaba a Dios. Sino que se anonadó a sí mismo asumiendo condición de esclavo y volviéndose semejante a los hombres. Comportándose como hombre, se humilló aún más, obedeciendo hasta, la muerte, ¡y muerte en una cruz!"*
Estas tres traducciones, por diferentes que sean, presentan el carácter común de tratar de verter lo más perfectamente posible el sentido del texto original, sentido acerca del cual coinciden, ya que resulta imposible no coincidir si se tiene probidad.
Pero los traductores del Leccionario y del Nuevo Misal Dominical tendían a insinuar que Jesucristo no es Dios.
El Hijo ya no es consubstancial al Padre, y Jesucristo ya no es Dios; ésa es la nueva religión de las traducciones francesas oficiales.
CONTINUARÁ...
*Por nuestra parte, damos el pasaje aludido en la traducción castellana correspondiente a la edición de La Sagrada Biblia, versión Nacar-Colunga, B.A.C., Madrid, 1970: “Tened los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús, quien, existiendo en forma de Dios, no reputó como botín (codiciable) ser igual a Dios, antes se anonadó, tornando la forma de siervo y haciéndose semejante a los hombres; y en la condición de hombre se humilló, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filip. 2, 5-8 ). (N. de la T.)
Bugnini, grandísimo hijo de p..., masón destructor, siervo de las tinieblas, SEAS ANATEMA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS !!!
