2022. Estado de la cuestión. El mundo está visto para sentencia.
Publié : sam. 26 mars 2022 13:37
2022. Estado de la cuestión. El mundo está visto para sentencia.
Año de Gracia de 2022.
Con la ayuda del Espíritu Santo vamos a hacer un análisis de la situación religiosa y moral de este mundo decadente y podrido.
En el plano espiritual, la confusión diabólica reinante es total y absoluta. Por un lado, tenemos a la odiosa secta conciliar que ha usurpado y eclipsado a Ntra. Madre la Iglesia Católica, con el terrible peligro que ello conlleva. Su líder, el nauseabundo Bergoglio, continúa con el legado de destrucción y apostasía que sus heréticos predecesores le han dejado. Desde que la francmasonería y la judería internacional lograron infiltrarse y colocar a sus "elegidos" Roncalli y Montini en lo más alto , la Silla de San Pedro ha estado vacante, y tras la espantosa y abominable explosión termonuclear que ha supuesto el infame conciliábulo Vaticano 2, cuyas consecuencias seguimos sufriendo todavía hoy, la verdadera Iglesia Católica, el pequeño resto fiel, ha huido al desierto, a las catacumbas, para preservar intacta su Fe y evitar contaminarse con la herejía y apostasía imperantes. El eclipse de la Iglesia es verdaderamente el mayor castigo que podíamos sufrir, pues a los ojos del mundo puede parecer que "todo sigue igual", cuando en realidad nada es ya igual sino que todo ha cambiado, TODO HA SIDO DESTRUIDO, los canales ordinarios de la Gracia que son los Sacramentos han quedado inutilizados completamente al modificar astutamente el taimado y maléfico Montini los sacramentos, al igual que la Santa Misa, el verdadero Sacrificio del altar agradable a Dios, que ha sido prácticamente erradicado de la faz de la tierra y sustituido por una burda parodia satánica que sólo agrada a Lucifer. Y lo que es peor, las almas escogidas por Dios para la vida contemplativa, las almas interiores, ya no tienen un lugar donde poder recogerse y llevar una vida silenciosa de oración y penitencia. Al haber sido eclipsada la Iglesia y usurpadas sus funciones por una maléfica secta, quienes se unan a ella -incluso pensando que lo hacen con una buena intención y de buena fe-, quienes formen parte de ese cuerpo extraño e infecto que es la secta conciliar, ya sea entrando en sus seminarios o en sus órdenes religiosas, por muy buena voluntad que tengan, repito, pasan a ser a los ojos de Dios Todopoderoso como enemigos suyos, colaboradores y cómplices en la destrucción de la Fe y en la propagación del error y la mentira.
La situación es realmente CATASTRÓFICA y le entran a uno ganas de llorar amargamente.
La única salida para quienes deseamos llevar una vida retirada de oración y estudio es hacerlo de manera propia, viviendo "como monjes y ermitaños" en la medida de lo posible y en mitad de este ambiente radicalmente opuesto y hostil a Dios y a la Verdad. El que pueda entender que entienda. Si quieres consagrarte a Dios y vivir como un alma contemplativa e interior, debes procurarte tus propios medios para hacerlo, retirarte en la medida que puedas del mundo, y allí, en tu pequeño rincón particular, ofrecer al Señor tus lágrimas y tu dolor por tu salvación y por la de los demás fieles.
Este mundo rebelde y apóstata tiene lo que se merece. Un mundo que reniega de Dios y que además se jacta de ello. Un mundo corrompido y corruptor que ya no respeta ni a la más tierna infancia. Un mundo que avanza suicidamente hacia su perdición a velocidad de crucero cual arrogante Titanic. Un mundo que ha perdido definitivamente el norte al carecer ya de una cabeza visible que haga el papel de mediador entre Dios y los hombres, no habiendo ya ningún verdadero Vicario de Cristo. Estando eclipsado el poder religioso, trucado por una secta infernal que se prostituye día sí y día también con los poderes del Infierno que dominan el mundo, el veredicto y la sentencia de parte de Dios son fácilmente imaginables. Hablo del mundo y de todos los que lo componen y apoyan, no de las almas individuales, por supuesto. Afortunadamente y por la Gracia de Dios, el Señor se ha reservado unas pocas almas que quieren seguir siendo fieles a Él hasta el fin. Si el mundo no ha sido todavía destruido, es únicamente en atención a esas pocas almas que están siendo fecundadas por el Espíritu Santo hasta que alcancen la edad perfecta de Cristo.
CONTINUARÁ...
Año de Gracia de 2022.
Con la ayuda del Espíritu Santo vamos a hacer un análisis de la situación religiosa y moral de este mundo decadente y podrido.
En el plano espiritual, la confusión diabólica reinante es total y absoluta. Por un lado, tenemos a la odiosa secta conciliar que ha usurpado y eclipsado a Ntra. Madre la Iglesia Católica, con el terrible peligro que ello conlleva. Su líder, el nauseabundo Bergoglio, continúa con el legado de destrucción y apostasía que sus heréticos predecesores le han dejado. Desde que la francmasonería y la judería internacional lograron infiltrarse y colocar a sus "elegidos" Roncalli y Montini en lo más alto , la Silla de San Pedro ha estado vacante, y tras la espantosa y abominable explosión termonuclear que ha supuesto el infame conciliábulo Vaticano 2, cuyas consecuencias seguimos sufriendo todavía hoy, la verdadera Iglesia Católica, el pequeño resto fiel, ha huido al desierto, a las catacumbas, para preservar intacta su Fe y evitar contaminarse con la herejía y apostasía imperantes. El eclipse de la Iglesia es verdaderamente el mayor castigo que podíamos sufrir, pues a los ojos del mundo puede parecer que "todo sigue igual", cuando en realidad nada es ya igual sino que todo ha cambiado, TODO HA SIDO DESTRUIDO, los canales ordinarios de la Gracia que son los Sacramentos han quedado inutilizados completamente al modificar astutamente el taimado y maléfico Montini los sacramentos, al igual que la Santa Misa, el verdadero Sacrificio del altar agradable a Dios, que ha sido prácticamente erradicado de la faz de la tierra y sustituido por una burda parodia satánica que sólo agrada a Lucifer. Y lo que es peor, las almas escogidas por Dios para la vida contemplativa, las almas interiores, ya no tienen un lugar donde poder recogerse y llevar una vida silenciosa de oración y penitencia. Al haber sido eclipsada la Iglesia y usurpadas sus funciones por una maléfica secta, quienes se unan a ella -incluso pensando que lo hacen con una buena intención y de buena fe-, quienes formen parte de ese cuerpo extraño e infecto que es la secta conciliar, ya sea entrando en sus seminarios o en sus órdenes religiosas, por muy buena voluntad que tengan, repito, pasan a ser a los ojos de Dios Todopoderoso como enemigos suyos, colaboradores y cómplices en la destrucción de la Fe y en la propagación del error y la mentira.
La situación es realmente CATASTRÓFICA y le entran a uno ganas de llorar amargamente.
La única salida para quienes deseamos llevar una vida retirada de oración y estudio es hacerlo de manera propia, viviendo "como monjes y ermitaños" en la medida de lo posible y en mitad de este ambiente radicalmente opuesto y hostil a Dios y a la Verdad. El que pueda entender que entienda. Si quieres consagrarte a Dios y vivir como un alma contemplativa e interior, debes procurarte tus propios medios para hacerlo, retirarte en la medida que puedas del mundo, y allí, en tu pequeño rincón particular, ofrecer al Señor tus lágrimas y tu dolor por tu salvación y por la de los demás fieles.
Este mundo rebelde y apóstata tiene lo que se merece. Un mundo que reniega de Dios y que además se jacta de ello. Un mundo corrompido y corruptor que ya no respeta ni a la más tierna infancia. Un mundo que avanza suicidamente hacia su perdición a velocidad de crucero cual arrogante Titanic. Un mundo que ha perdido definitivamente el norte al carecer ya de una cabeza visible que haga el papel de mediador entre Dios y los hombres, no habiendo ya ningún verdadero Vicario de Cristo. Estando eclipsado el poder religioso, trucado por una secta infernal que se prostituye día sí y día también con los poderes del Infierno que dominan el mundo, el veredicto y la sentencia de parte de Dios son fácilmente imaginables. Hablo del mundo y de todos los que lo componen y apoyan, no de las almas individuales, por supuesto. Afortunadamente y por la Gracia de Dios, el Señor se ha reservado unas pocas almas que quieren seguir siendo fieles a Él hasta el fin. Si el mundo no ha sido todavía destruido, es únicamente en atención a esas pocas almas que están siendo fecundadas por el Espíritu Santo hasta que alcancen la edad perfecta de Cristo.
CONTINUARÁ...