MEDITACIONES PARA EL TIEMPO PASCUAL DE SANTO TOMÁS DE AQUINO, O.P.
Publié : dim. 12 avr. 2020 13:16
MEDITACIONES PARA EL TIEMPO PASCUAL DE SANTO TOMÁS DE AQUINO, O.P.
Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor
NECESIDAD DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO
Era necesario que el Cristo padeciese y resucitase al tercer día de
entre los muertos (Lc 24, 46).
Fue necesario que Cristo resucitase por cinco motivos:
1º) Para recomendación de la justicia divina, a la cual pertenece exaltar
a los que se humillan por Dios, según aquello: Destronó a los poderosos, y
ensalzó a los humildes (Luc., I, 52) Luego, si Cristo se humilló hasta la
muerte de cruz por amor y obediencia a Dios, era necesario que fuese
ensalzado por Dios hasta la resurrección gloriosa; por lo cual se dice de su
persona: Tú conociste, esto es, aprobaste, mi sentarme, es decir, mi
humildad y pasión, y mi levantarme, a saber, mi glorificación en la
resurrección (Sal 138, 2).
2º) Para instrucción de nuestra fe; porque por su resurrección fue
confirmada nuestra fe en la divinidad de Cristo, como dice el Apóstol: Si
Cristo no resucitó, luego vana es nuestra predicación, y también es vana
nuestra fe (1 Cor 15, 14) Y en el Salmo 29, 10: ¿Qué provecho hay en mi
sangre, esto es, en el derramamiento de mi sangre, si desciendo, como por
ciertos escalones de males, a la corrupción? Como si dijese: ningún
provecho; "porque si no resucito al instante, y mi cuerpo se hubiese
corrompido, a nadie predicaré ni ganaré a ninguno", como expone la Glosa.
3º) Para levantar nuestra esperanza, porque al ver resucitar a Cristo,
que es nuestra cabeza, esperamos que también nosotros resucitaremos. Por
eso se dice: Si se predica que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo
dicen algunos de vosotros que no hay resurrección de muertos? (1 Cor 15,
12). Y en Job: Yo sé, mediante la certeza de la fe, que mi redentor, esto es,
Cristo, vive, habiendo resucitado de entre los muertos, y por lo tanto, en el
último día he de resucitar: de la tierra... ésta mi esperanza está depositada
en mi pecho (19, 25.27)
4º) Para informar la vida de los fieles, según aquello: Como Cristo
resucitó de muerte a vida por la gloria del Padre, así también nosotros andemos
en novedad de vida (Rom 6, 4); y más adelante: Habiendo Cristo
resucitado de entre los muertos, ya no muere; ... así también vosotros
consideraos que estáis de cierto muertos al pecado, pero vivos para Dios en
nuestro Señor Jesucristo (Ibíd. 9, 11).
5º) Para complemento de nuestra salvación porque así como sufrió
males y se humilló muriendo, para librarnos de los males, del mismo modo
fue glorificado resucitando, para conducirnos a los bienes, según aquello: El
cual fue entregado por nuestros pecados, y resucitó para nuestra
justificación (Rom 4, 25) La Pasión de Cristo obró nuestra salvación en
cuanto a remoción de los males; mas la resurrección, en cuanto a la
incoación y modelo de los bienes (3ª, p. q. LIII, a. 1)
CONTINUARÁ...


