Re: CAMINO DE PERFECCIÓN - Santa Teresa de Jesús
Publié : mar. 22 sept. 2020 19:45
4. Parece que lo demasiado entre nosotras no puede
ser malo, y trae tanto mal y tantas imperfeciones consigo,
que no creo lo creerán sino los que han sido testigos de
vista. Aquí hace el demonio muchos enredos, que en conciencias
que tratan groseramente de contentar a Dios se
sienten poco y les parece virtud; y las que tratan de perfeción
lo entienden mucho, porque poco a poco quita la
fuerza a la voluntad para que del todo se emplee en amar
a Dios.
Y en mujeres creo debe ser esto aun más que en hombres,
y hace daños para la Comunidad muy notorios; porque
de aquí viene el no se amar tanto todas, el sentir el
agravio que se hace a la amiga, el desear tener para regalarla,
el buscar tiempo para hablarla y muchas veces
más para decirle lo que la quiere, y otras cosas impertinentes,
que lo que ama a Dios: porque estas amistades
grandes pocas veces van ordenadas a ayudarse a amar
más a Dios, antes creo las hace comenzar el demonio
para comenzar bandos en las Religiones; que cuando es
para servir a Su Majestad, luego se parece que no va la
voluntad con pasión, sino procurando ayuda para vencer
otras pasiones. Y destas amistades querría yo muchas
donde hay gran convento, que en esta casa, que no son
más de trece (ni lo han de ser), aquí todas han de ser amigas,
todas se han de amar, todas se han de querer, todas
se han de ayudar; y guárdense destas particularidades,
por amor del Señor, por santas que sean, que aun entre
hermanos suele ser ponzoña, y ningún provecho en ello
veo; y si son deudos, muy peor: es pestilencia.
Y créanme, hermanas, que aunque os parezca que este
es extremo, en él está gran perfeción y gran paz, y se
quitan muchas ocasiones a las que no están muy fuertes;
sino que si la voluntad se inclinare más a una que a otra
(que no podrá ser menos, que es natural, y muchas veces
nos lleva a amar lo más ruin, si tiene más gracias de naturaleza),
que nos vamos mucho a la mano, a no nos dejar
enseñorear de aquella afición.
CONTINUARÁ...